Nueve pasos para hacer Sirsasana

9 pasos para hacer Sirsasana

Sirsa significa cabeza y asana postura, así que sirsasana se refiere a la postura sobre las cabeza. Se conoce como la reina de las posturas por su importancia fundamental, desbordante en beneficios físicos y psicológicos.

Sirsasana tiene sus trucos, pero no es una postura imposible, de hecho es mucho más fácil de lo que crees si sabes cómo montarla.

Anímate y vence tus miedos, si son muy grandes empieza con un profesor pero mi consejo es que este no se llame pared!!

Sirsasana paso a paso:

1. Comienza de rodillas al final de la esterilla.

Así nos aseguramos de, si caemos, tener espacio suficiente y seguro donde hacerlo, para no lastimarlos cayendo encima de ningún objeto, quizás unas gafas (no sabes el daño que pude hacer una patilla, jajajajaj) o un lapicero, por eso mantén tu esterilla libre de objetos. Además si estás en una clase con más practicantes, aunque caigas no invadirás su espacio, con el peligro de
golpear, desestabilizar y hacer caer a un compañero, provocando un efecto dominó.

2. Coge los codos con manos contrarias y apóyalos en el suelo en esa misma distancia.

El triángulo que formas con tus antebrazos debe permanecer firme y sin moverse mientras estás en la postura. Si abres los codos, tu base será mucho más inestable, provocando que la postura sea mucho más complicada y que además el peso de tu cuerpo no se distribuya adecuadamente.

3. Sin mover los codos, entrelaza los dedos de las manos, esconde el meñique en el interior de la palma.

El dedo meñique no se aplastará si lo escondes dentro de la palma, y la base será mucho más estable y confortable.

Nueve pasos para hacer Sirsasana

4. Pon la parte más plana de la cabeza sobre la esterilla y abraza la cabeza con las manos.

La parte más plana es la que te permite tener el cuello con su curvatura natural, además de ser la que sentirás más estable y quizás, al principio, notes algo de molestia, pero irá desapareciendo con la práctica. ¿Has visto esas mujeres que llevan grandes cántaros de agua sobre sus cabezas?

5. Activa los dedos de los pies, estira las piernas y camina hacia tu cara.

No tiene mucho misterio, sino puedes estirar las rodillas por completo, no importa.

Lo más importante es que la cadera quede encima de los hombros, lo más alineada posible, si queda en una diagonal, el culo se caerá y no podrás subir sin saltar. Queremos evitar ese saltito.

6. Sube un pie, y acompaña con el otro (aquí hay métodos diferentes).

Lleva un talón al gluteo y la rodilla de la misma pierna hacia el abdomen, aguanta ahí y ves empujando desde los dedos del pie que aún tienes en el suelo. Sentirás que la cadera se va hacia atrás pero no importa, mantente con la pierna recogida. Cuando los dedos del pie desde el que estás empujando empiece a elevarse, lleva esa pierna junto a la otra.

Nueve pasos para hacer Sirsasana

7. Intenta quedarte en esta posición agrupada.

Si vas practicando quedarte en esta posición, poco a poco irás encontrando la base mucho más estable y desde ella podrás subir con más confianza. Trata de respirar de forma natural.

8. Busca la vertical.

Con las dos piernas juntas comienza a estirarlas buscado la vertical. Ves despacio, paciencia. Prueba a estirar una y después la otra, sea cómo sea, experimenta y no tengas prisa.

9. Bajar despacio y descansa.

Intenta bajar volviendo a recoger las piernas hacia el abdomen, quedarte hecha una bolita.

La cadera caerá un poco atrás, para contrarrestar el peso de las piernas. Quédate una par de respiraciones. Salir de la postura lentamente te irá dando el control y seguridad.

La mente aprende también del movimiento en negativo, es decir, de la forma en la que deshaces la postura.

Despliega las rodillas y busca el suelo con los dedos de los pies. Hazlo lo más silencios que puedas, lo más suave. Y una vez abajo, si necesitas, descansa en el niño.

Nueve pasos para hacer Sirsasana

Ya lo tienes!!! Ya tienes sirsasana!!! Ahora practica, practica y practica!!!

Cuando la mente comprende algo, es más sencillo para el cuerpo buscarlo e integrarlo.

Cuando la postura es correcta, hay una ligereza, una libertad. Cuando es pesada, no es correcta.
BKS Iyengar

 

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