COSAS BONITAS QUE DICEN MIS YOGUIS

Manolo Baello
Manolo Baello , 60 años, Profesor de Karate

Mi nombre es Manuel Baello Campos, desde 1982 soy lo que muchos conocen como profesor de Karate-do. Sigo aprendiendo dentro del Kobudo y del Aikido. Practico yoga desde hace 3 años con Claudia (Shimaya Yoga). Su entrega y conocimiento de esta disciplina es increíble. Cuando comentó que ponía en marcha su proyecto de formación, sentí que estaba en buenas manos y decidí formarme con ella. Además de la seguridad que otorga en sus enseñanzas a nivel profesional, es el crecimiento a nivel humano el que más reconozco y agradezco. Su entrega es tan sincera que no puedo sentir otra cosa que admiración.

Si has pensado en formarte en el mundo del yoga, no lo dudes Shimaya Yoga es la mejor opción.

Serás bienvenido, bienvenida cien por cien recomendado. Namasté.

Testimonios Shimaya Yoga - Boni
Boni, 46 años, Instructor Chi Chung, Shiatsu...
Hay un antes y un después de la formación con Shimayá Yoga. Me ha dado todo aquello que yo no buscaba pero que he descubierto que necesitaba. Y aunque suene a tópico, día a día vamos formando una familia, en la que cuando hay que estudiar se estudia y cuando hay que reír se ríe, pero por encima de todo siempre se aprende. Estoy muy contento con mis progresos, y de lo que me queda por aprender en este  mundo.
Testimonio de Juan
Juan, 43 años, Estibador
Después de mucho tiempo pululando entre centros y profesores, Claudia es un soplo de aire fresco.

Su vocación, tesón y constancia, hacen de ella una profesora de calidad, saliendo de ese marco un tanto firme y estricto. Hace que sus clases sean amenas, divertidas y simpáticas. Siendo accesibles para cualquier persona, en cuanto a condición y edad, cargadas de profundidad y de filosofía yóguica, que tanto cuesta encontrar hoy en día dentro de este mercado.

Claudia reúne todas esas cualidades, y ese trato amable, jovial, y cercano con sus alumnos, haciendo de ella, una profesora auténtica y original. Excelente para profundizar y progresar dentro de este  mundillo,

El buen profesor es aquel que es capaz de retro alimentarse de sus alumnos y así es Claudia.

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Estefania, 33 años, Ayudante de veterinaria
¡EquiYoga! Dos palabras distintas, pero a la vez dos disciplinas que unen, conectan y fortalece desde el corazón. He dejado los miedos y las inseguridades fuera. Porque tu confianza es su confianza y viceversa, sobre todo he ido con el corazón en la mano al igual que él me ha recibo de la misma manera, con amor incondicional.

Así que os animo a experimentar está sensación súper bonita junto a Claudia (un alma llena de luz) que hace posible que dos corazones se unan a la fuente creadora. GRACIAS.

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Gloria Hernández, 37 años, Diseñadora Gráfica
Cuando me planteé empezar a practicar yoga, un familiar me dijo “Lo más importante es que el profesor te transmita paz”. Hoy creo que no podría haber encontrado a nadie mejor para empezar a hacer yoga. Claudia transmite paz y alegría desde el primer instante que la conoces. Además comparte todos sus conocimientos y hace que las clases sean muy amenas y variadas.

Todo lo aprendido me está enseñando a llevar un día a día más relajado y sin anticipaciones, reflexionando antes de tomar decisiones y viendo la situación desde otra perspectiva. Una de las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo ha sido empezar a practicar yoga ;-)

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Cristina Hernández, 32 años, Programadora Web
Las clases de yoga con Claudia son una dosis de energía semanal. El agradable tono de su voz, la forma de enseñarme nuevas técnicas de relajación y ver cómo mejoro semana a semana mis posturas gracias a sus consejos, hacen que me sienta muy bien conmigo misma y logre la paz interior que necesito.

Me relaja y me hace ver todo con otra perspectiva. ¡Gracias Claudia!

Laura Picó, 25 años, Profesora de Primaria
Desde hace dos años el yoga ha ido y venido en mi día a día. Como deportista siempre he considerado el yoga un complemento funcional, pero nunca acababa de habituarme, quizás por mi exigencia o por no encontrarme a gusto en las clases. Hace unos meses que empecé a buscar un cambio en mí; intentar conectar más con mi cuerpo y espíritu y dejar de lado tanto perfeccionismo. Casualmente descubrí a Claudia en la RRSS y me animé a probar en sus clases y darle otra oportunidad al yoga, pero con un nuevo enfoque. La verdad es que no se explicar el cómo ni por qué, pero Claudia tiene una magia especial; su energía calmada y la pasión que le pone para enseñarte.

Ese tiempo que me dedico a mí misma, guiada por ella en la práctica, es un regalo para reconectar conmigo y vivir el aquí y ahora. Mi cuerpo responde sin forzarlo, conecto con mi respiración y no me comparo con nadie. En sus clases puedo sentirme libre, calmada y en paz como nunca me había pasado al practicar yoga. ¡Y ahora intento llevar lo que me enseña al día a día y me siento mucho mejor! El yoga no tiene ningún pre-requisito más que las ganas de escucharse y conectar con uno mismo, creo que la flexibilidad y todo lo demás son subproductos de su práctica. Es algo que estoy aprendiendo con ella, y animo de corazón a que dejéis los miedos y vergüenza a un lado (¡a mi me costó!) y os atreváis a probar de su mano.

Andrea Gil, 34 años, Nutricionista
Clàudia y yo nos conocimos hace años en una clase de pranayamas. sin saberlo, estaba conociendo su verdadera esencia: el aprendizaje continuo. A pesar de ser ya una profesora de yoga, no ha parado ni un segundo de seguir investigando en el infinito mundo del yoga y del cuerpo.

Años de congresos de yoga, de talleres, de encuentros, de sabios consejos sobre cómo enfocarme en mi camino, han hecho que pueda afirmar que Clàudia pone todo lo que es en sus clases. Absolutamente cercana, cariñosa, alegre, profesional y con un estilo muy particular que mezclan a la perfección el desempeño físico y la introspección mental.

En sus clases encuentras el tiempo y el espacio para escuchar a tu cuerpo, para saber que quiere decirte tu mente. En su última clase, Clàudia dejó que resonara en nuestras cabezas una pregunta: “¿Para qué practicas yoga?”….durante la práctica obtuve la respuesta: para sentirme tan bien conmigo misma en mi vida diaria como lo0 hago en sus clases. No lo dudes: conocerla es quererla, a ella y a su maravilloso yoga.

Mª Ángeles Arnal, 31 años, Técnico de imagen para el diagnóstico y medicina nuclear
¿Alguna vez os habéis parado a pensar en la calma? Qué palabra tan sencilla y compleja a la vez. Y sobre todo que palabra tan bonita cuando logras alcanzarla, aunque sea por unos minutos. Gracias Claudia, por enseñarme el significado de esta palabra de una forma más que literalmente. En momentos de desequilibrio emocional siempre tengo presente tu suave y dulce voz diciéndome “Observa como la calma vuelve a ti”.

Gracias por enseñarnos desde la sencillez que en el día a día pasamos por alto.

Santi, 44 años, Empresario
Llegué al yoga por casualidad, debido a mis problemas de lumbalgia y con bastante escepticismo. Practiqué durante algún tiempo pero no llegaba a conectar. Fue entonces cuando se cruzó en mi camino Claudia. Ella me enseñó a entender qué es el yoga, el por qué de los pranayamas, los saludos al sol, las asanas. Lo más importante, a querernos cómo somos y que con constancia mejoramos poco a poco.

Lo más curioso es que ahora aplico sus enseñanzas en mi vida cotidiana, fuera de la esterilla. Gracias Claudia. No cambies.

¿TE ANIMAS A PRACTICAR YOGA, PILATES O MEDITACIÓN?

Ya te he contado que es beneficioso, pero además divertido, relajante, diferente a todo lo que hayas hecho antes. Si quieres probar, me encantaría que vinieras a una de mis clases grupales.
¡Seguro que lo pasarás genial!