COSAS BONITAS QUE DICEN MIS YOGUIS

Adriana Laborda
Adriana Laborda, 37 años, Psicóloga

Practico yoga y meditación desde hace varios años y el año pasado decidí realizar la formación para convertirme en instructora de yoga. Cuando conocí a Claudia, supe que era la persona perfecta para acompañarme en este precioso camino. Me enamoré de su forma de dar las clases pero sobre todo, de su forma de transmitir el yoga. Para mí Claudia vive el yoga con todo su ser y eso es lo que transmite. Puro amor y coherencia. Claudia acompaña con muchísima presencia y respeto a cada persona y cada proceso. La recomiendo profundamente.

Laura Luján
Laura Luján, 37 años, Surfera

Siempre me ha fascinado el yoga, meditaciones como filosofía de vida, pero en cambio me daba «miedo/vergüenza» comenzar.

Ahora con Claudia, descubro que no hay juicios, no hay presión… Todo es respeto, alegría, paz… Gracias al yoga me encuentro mejor, controlo mejor las emociones y me despido de la ansiedad. Me invade el bienestar y me siento muy afortunada de ir a Shimaya Yoga con Claudia, que es estupenda. Espero y deseo continuar así muchos años.

Carlos Gelabert
Carlos Gelabert, 34 años, Empresario

Necesitaba hacer algo para bajar las revoluciones en mi día a día, que por trabajo siempre ha sido muy intenso. Me habían hablado del Yoga como un buen remedio para esto, y por eso, durante el confinamiento, encontré un buen momento para empezar por mi cuenta en casa.

Me gustó y quise probar alguna clase, pero para ganar confianza decidí hacerlo de manera privada. Busqué un centro que me transmitiera calidez y seguridad y pedí un@ profesor@ que pudiera ayudarme perder el miedo de los primeros días. Desde el primer momento Claudia me recibió con el corazón totalmente abierto y una sonrisa infinita. Con ese espíritu amable y cercano que tanto la caracteriza, me contagió de su amor y su cariño por el Yoga. Ha conseguido que me enganche a practicar algo que, literalmente, me está cambiando por completo. Claudia me descubrió un mundo totalmente nuevo para mí de una manera totalmente desinteresada. Simplemente por el hecho de querer mejorar lo que yo era por dentro. ¡Gracias por todo Claudia!

Sonia Santander
Sonia Santander, 41 años, Profesora de Yoga

Empecé a practicar yoga hace más de 20años,y descubrí un mundo nuevo. Algo que no se puede explicar con palabras,algo que solo se siente , cuando estás aquí y ahora, disfrutando de tu práctica, con intención y sin expectativas. Pero como todo en la vida, olvidé por un tiempo todo lo que el yoga me enseñó y dejé de prácticar 😔 cosa que no me hizo ningún bien… volví a estar dormida.

Retomé mis prácticas coincidiendo en un nuevo despertar de conciencia y ahí decidí ser profe de yoga… la mejor decisión de mi vida ☺️

Y como soy curiosa por naturaleza, y siempre estoy en continuo aprendizaje, conocí a mi gran amiga y maestra Claudia 🥰

Descubrí su interior lleno de luz la primera vez que la vi en Instagram. Me cautivó su forma de enseñar… tan espiritual, tan libre y siempre con amor y alegría ❤️

Amo sus clases porque son inspiradoras, llenas de luz y es una guía maravillosa en el camino del yoga.

Te adoro. 🙏❤️ NAMASTE

Iria Chover
Iria Chover, 25 años, Diseñadora de Moda

No sabría ni por dónde empezar, mis clases de yoga con Claudia se han convertido prácticamente en una necesidad. Claudia es una profesora increíble, contagia su paz y alegría al momento y enseña con cariño y paciencia para que también la tengas contigo mismo.

A cada clase le da un enfoque diferente, adaptándolas a tu estado de ánimo y necesidades de ese día y siempre respetando tu cuerpo. El progreso en mis asanas y diferentes respiraciones gracias a sus indicaciones es evidente, pero a parte, me ha enseñado muchísimas otras cosas de la filosofía del yoga: aceptar, dejar ir, fluir, conectar y quererse un poco más a uno mismo a través del cuerpo. En definitiva, ¡gracias por aparecer en mi vida Claudia!

Manolo Baello
Manolo Baello, 60 años, Profesor de Karate

Mi nombre es Manuel Baello Campos, desde 1982 soy lo que muchos conocen como profesor de Karate-do. Sigo aprendiendo dentro del Kobudo y del Aikido. Practico yoga desde hace 3 años con Claudia (Shimaya Yoga). Su entrega y conocimiento de esta disciplina es increíble. Cuando comentó que ponía en marcha su proyecto de formación, sentí que estaba en buenas manos y decidí formarme con ella. Además de la seguridad que otorga en sus enseñanzas a nivel profesional, es el crecimiento a nivel humano el que más reconozco y agradezco. Su entrega es tan sincera que no puedo sentir otra cosa que admiración.

Si has pensado en formarte en el mundo del yoga, no lo dudes Shimaya Yoga es la mejor opción.

Serás bienvenido, bienvenida cien por cien recomendado. Namasté.

Testimonios Shimaya Yoga - Boni
Boni, 46 años, Instructor Chi Chung, Shiatsu...
Hay un antes y un después de la formación con Shimayá Yoga. Me ha dado todo aquello que yo no buscaba pero que he descubierto que necesitaba. Y aunque suene a tópico, día a día vamos formando una familia, en la que cuando hay que estudiar se estudia y cuando hay que reír se ríe, pero por encima de todo siempre se aprende. Estoy muy contento con mis progresos, y de lo que me queda por aprender en este  mundo.
Testimonio de Juan
Juan, 43 años, Estibador
Después de mucho tiempo pululando entre centros y profesores, Claudia es un soplo de aire fresco.

Su vocación, tesón y constancia, hacen de ella una profesora de calidad, saliendo de ese marco un tanto firme y estricto. Hace que sus clases sean amenas, divertidas y simpáticas. Siendo accesibles para cualquier persona, en cuanto a condición y edad, cargadas de profundidad y de filosofía yóguica, que tanto cuesta encontrar hoy en día dentro de este mercado.

Claudia reúne todas esas cualidades, y ese trato amable, jovial, y cercano con sus alumnos, haciendo de ella, una profesora auténtica y original. Excelente para profundizar y progresar dentro de este  mundillo,

El buen profesor es aquel que es capaz de retro alimentarse de sus alumnos y así es Claudia.

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Estefania, 33 años, Ayudante de veterinaria
¡EquiYoga! Dos palabras distintas, pero a la vez dos disciplinas que unen, conectan y fortalece desde el corazón. He dejado los miedos y las inseguridades fuera. Porque tu confianza es su confianza y viceversa, sobre todo he ido con el corazón en la mano al igual que él me ha recibo de la misma manera, con amor incondicional.

Así que os animo a experimentar está sensación súper bonita junto a Claudia (un alma llena de luz) que hace posible que dos corazones se unan a la fuente creadora. GRACIAS.

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Gloria Hernández, 37 años, Diseñadora Gráfica
Cuando me planteé empezar a practicar yoga, un familiar me dijo «Lo más importante es que el profesor te transmita paz». Hoy creo que no podría haber encontrado a nadie mejor para empezar a hacer yoga. Claudia transmite paz y alegría desde el primer instante que la conoces. Además comparte todos sus conocimientos y hace que las clases sean muy amenas y variadas.

Todo lo aprendido me está enseñando a llevar un día a día más relajado y sin anticipaciones, reflexionando antes de tomar decisiones y viendo la situación desde otra perspectiva. Una de las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo ha sido empezar a practicar yoga ;-)

shimaya-yoga-testimonio-cristina
Cristina Hernández, 32 años, Programadora Web
Las clases de yoga con Claudia son una dosis de energía semanal. El agradable tono de su voz, la forma de enseñarme nuevas técnicas de relajación y ver cómo mejoro semana a semana mis posturas gracias a sus consejos, hacen que me sienta muy bien conmigo misma y logre la paz interior que necesito.

Me relaja y me hace ver todo con otra perspectiva. ¡Gracias Claudia!

Laura Picó, 25 años, Profesora de Primaria
Desde hace dos años el yoga ha ido y venido en mi día a día. Como deportista siempre he considerado el yoga un complemento funcional, pero nunca acababa de habituarme, quizás por mi exigencia o por no encontrarme a gusto en las clases. Hace unos meses que empecé a buscar un cambio en mí; intentar conectar más con mi cuerpo y espíritu y dejar de lado tanto perfeccionismo. Casualmente descubrí a Claudia en la RRSS y me animé a probar en sus clases y darle otra oportunidad al yoga, pero con un nuevo enfoque. La verdad es que no se explicar el cómo ni por qué, pero Claudia tiene una magia especial; su energía calmada y la pasión que le pone para enseñarte.

Ese tiempo que me dedico a mí misma, guiada por ella en la práctica, es un regalo para reconectar conmigo y vivir el aquí y ahora. Mi cuerpo responde sin forzarlo, conecto con mi respiración y no me comparo con nadie. En sus clases puedo sentirme libre, calmada y en paz como nunca me había pasado al practicar yoga. ¡Y ahora intento llevar lo que me enseña al día a día y me siento mucho mejor! El yoga no tiene ningún pre-requisito más que las ganas de escucharse y conectar con uno mismo, creo que la flexibilidad y todo lo demás son subproductos de su práctica. Es algo que estoy aprendiendo con ella, y animo de corazón a que dejéis los miedos y vergüenza a un lado (¡a mi me costó!) y os atreváis a probar de su mano.

Andrea Gil, 34 años, Nutricionista
Clàudia y yo nos conocimos hace años en una clase de pranayamas. sin saberlo, estaba conociendo su verdadera esencia: el aprendizaje continuo. A pesar de ser ya una profesora de yoga, no ha parado ni un segundo de seguir investigando en el infinito mundo del yoga y del cuerpo.

Años de congresos de yoga, de talleres, de encuentros, de sabios consejos sobre cómo enfocarme en mi camino, han hecho que pueda afirmar que Clàudia pone todo lo que es en sus clases. Absolutamente cercana, cariñosa, alegre, profesional y con un estilo muy particular que mezclan a la perfección el desempeño físico y la introspección mental.

En sus clases encuentras el tiempo y el espacio para escuchar a tu cuerpo, para saber que quiere decirte tu mente. En su última clase, Clàudia dejó que resonara en nuestras cabezas una pregunta: “¿Para qué practicas yoga?”….durante la práctica obtuve la respuesta: para sentirme tan bien conmigo misma en mi vida diaria como lo0 hago en sus clases. No lo dudes: conocerla es quererla, a ella y a su maravilloso yoga.

Mª Ángeles Arnal, 31 años, Técnico de imagen para el diagnóstico y medicina nuclear
¿Alguna vez os habéis parado a pensar en la calma? Qué palabra tan sencilla y compleja a la vez. Y sobre todo que palabra tan bonita cuando logras alcanzarla, aunque sea por unos minutos. Gracias Claudia, por enseñarme el significado de esta palabra de una forma más que literalmente. En momentos de desequilibrio emocional siempre tengo presente tu suave y dulce voz diciéndome «Observa como la calma vuelve a ti».

Gracias por enseñarnos desde la sencillez que en el día a día pasamos por alto.

Santi, 44 años, Empresario
Llegué al yoga por casualidad, debido a mis problemas de lumbalgia y con bastante escepticismo. Practiqué durante algún tiempo pero no llegaba a conectar. Fue entonces cuando se cruzó en mi camino Claudia. Ella me enseñó a entender qué es el yoga, el por qué de los pranayamas, los saludos al sol, las asanas. Lo más importante, a querernos cómo somos y que con constancia mejoramos poco a poco.

Lo más curioso es que ahora aplico sus enseñanzas en mi vida cotidiana, fuera de la esterilla. Gracias Claudia. No cambies.

¿TE ANIMAS A PRACTICAR YOGA, PILATES O MEDITACIÓN?

Ya te he contado que es beneficioso, pero además divertido, relajante, diferente a todo lo que hayas hecho antes. Si quieres probar, me encantaría que vinieras a una de mis clases grupales.
¡Seguro que lo pasarás genial!